RENDIMIENTO
42 unidades
INGREDIENTES PARA EL RELLENO
Manteca: 20 g
Cebolla picada: 2
Calabaza cocida y reducida a puré: 1 taza tamaño té
Ricota compacta 500 g
Almidón de maíz: 1 cucharada sopera colmada
Huevos: 2
Tomillo fresco: 1 cucharada sopera
Sal, pimienta, y nuez moscada: a gusto
PARA LA SALSA
Albahaca picada: 1/4 de taza tamaño té
Ajo picado: 6 dientes
Queso rallado: 1 cucharada sopera
Manteca: 25 g
Cebollas de verdeo picadas: 3
Sal y pimienta a gusto
Laurel: 1 hoja
Vino blanco: 100 cm3
Puré de tomate: 500 cm3
Crema de leche: 300 cm3
Harina: 1 cucharada sopera
PARA LA MASA
Harina: 600 g
Sal: 1 cucharadita tamaño té
Huevos: 4
Aceite: 1/4 de pocillo
Agua: 1 taza tamaño té, aproximadamente
Huevo (para pincelar): 1
PARA DECORAR
Albahaca fresca cortada en chiffonade (ver técnicas): cantidad necesaria
RELLENO

Colocar la manteca en una sartén y llevar a fuego moderado. Rehogar la cebolla con una pizca de sal hasta que esté transparente.
Retirar y poner en un bol.
Incorporar el puré de calabaza y la ricota al bol con cebolla. Mezclar. Agregar almidón de maíz.

Adicionar los huevos y el tomillo. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada. Mezclar y reservar en la heladera cubierto
con papel film.
SALSA
Procesar la albahaca, el ajo y el queso rallado hasta formar una pasta. Reservar.

Poner la manteca en una sartén y llevar a fuego moderado hasta fundir. Añadir la cebolla y una pizca de sal. Rehogar hasta
que estén tiernas.
Adicionar el laurel y el vino blanco. Cocinar un minuto para evaporar el alcohol. Agregar el puré de tomate. Dejar que
recupere el hervor.

Verter la crema. Espolvorear con la harina. Añadir la pasta de
albahaca y cocinar revolviendo hasta que la salsa espese.
Salpimentar. Retirar y reservar.
MASA

Poner la harina y la sal en un bol. Hacer un hueco y colocar los huevos y el aceite.

Unir los ingredientes del centro, a medida que se toma la harina y se incorpora el agua de a poco, hasta formar una masa firme.

Volcar sobre (a mesa y amasar enérgicamente hasta que la masa esté bien lisa. Formar un bollo y ubicar en un bol. Realizar
un corte en cruz. Cubrir con papel film y dejar descansar 30 minutos.
ARMADO

Estirar la masa, con palo de amasar o máquina de pasta,
hasta obtener 2 mm de espesor y una forma rectangular. Dividirla en dos partes.

Pincelar una de las partes con huevo. Colocar el relleno en una manga y disponer porciones sobre la masa dejando una separación
de 2 cm entre cada una.

Cubrir con la otra mitad de masa. Presionar alrededor, del relleno para sellar. Cortar los ravioles con una rueda especial
y dejarlos orear sobre una mesa enharinada.

Cocinar los ravioles en abundante agua a punto de ebullición con sal hasta que estén al dente Calcular 1 litro de agua por
cada 100 g de pasta.

Escurrir y servir de inmediato con la salsa caliente. Espolvorear con la albahaca cortada en chiffonade.
CONSERVACIÓN
Los ravioles armados y sin cocinar pueden acomodarse en una placa con papel especial para freezer separados unos de otros,
y congelar. Una vez bien duros colocar en bolsas y reservar en freezer durante 3 meses. En el momento de utilizar, volcar
directamente en agua a punto de ebullición con sal.
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