INGREDIENTES
espinaca 1 y 1/2 kg
sal y pimienta a gusto
harina común 350 g
salvado de avena 350 g
polvo para hornear 1 cucharadita
huevos 3
agua fría cantidad necesaria
PARA LA SALSA
cebollas moradas 6
rocío vegetal cantidad necesaria
queso blanco con 0% de grasa 200 cm3
orégano 4 cucharadas
sal y pimienta a gusto
sal gruesa cantidad necesaria
PARA ESPOLVOREAR
harina cantidad necesaria
PARA SERVIR
ramitas de orégano fresco cantidad necesaria

Colocar las hojas de espinaca en una cacerola y cocinarlas sólo con el agua del lavado y un poco de sal.
Picarlas.
Mezclar la harina con el salvado de avena y el polvo para hornear.
Hacer un hueco en el centro del bol y llenarlo con los huevos, sal y pimienta a gusto y la espinaca picada.
Comenzar a ligar todos los ingredientes incorporando un poco de agua, si fuera necesario.
Trabajar la mezcla anterior con las manos hasta obtener una masa suave.

Ubicarla sobre la mesada enharinada y estirarla con un palo de amasar hasta que esté bien finita.
Dejarla orear durante algunos minutos.
Espolvorearla con un poco de harina y enrollarla.
Con cuchillo, dividir el rollo de masa en tiras de aproximadamente 1 cm de ancho, desenrollarlas, extenderlas sobre la
mesada o en varillas y dejarlas orear.
SALSA
Cortar las cebollas en aros y cocinarlas en una sartén antiadherente humectada con rocío vegetal.
Cuanto estén tiernas, agregar el queso blanco y la leche revolviendo continuamente.
Por último, añadir el orégano y salpimentar a gusto.
Cocinar las cintas en abundante agua con sal gruesa.
Cuando estén blandas, escurrirlas e incorporarlas a la salsa.
Mezclar bien.
Retirar la preparación del fuego y servirla con ramitas de orégano fresco.
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